domingo, 22 de enero de 2012

Thunder Force IV (Megadrive)


Acabo de abordar, por enésima vez, el complejísimo reto de superar las diez asombrosas fases de que se compone el mito de Technosoft. Un videojuego gestado en 1992 y aparecido en nuestro país en enero de 1993, se batió desde sus comienzos el cobre y la distición ante monstruos de la competencia como UN Squadron de Capcom o Axelay y Super Parodius de Konami, todos ellos en el sistema Super Nintendo.

Si hay algo que caracteriza a las máquinas de Sega es su enorme y extraordinario catálogo de shoot 'em ups o juegos de disparo -matamarcianos-, que albergan, y la 16 bits del gigante japonés, la Megadrive, no iba a ser menos. Pero por encima de todo ese catálogo en el que se disfrutan joyas como Hellfire, Gynoug, Thunder Force II y III, Truxton o Xenon 2, entre otros, aparece la obra maestra del equipo de programación japonés Technosoft, un cartucho de 8 megas cargado de acción y disparos con una dificultad endiablada y una factura técnica sobresaliente.

Y digo sobresaliente porque es difícil encontrar en el catálogo de Megadrive un título que reuna un apartado gráfico lleno de alardes como múltiples planos de scroll, todo tipo de rutinas gráficas, deformaciones en enemigos, número casi inabarcable de sprites en pantalla -que ponen al límite el procesador Motorola 68000 de la consola de Sega-, una paleta de colores casi inverosímil para el hardware que lo alberga y una variedad excelsa de enemigos, tanto comunes, como jefes de mitad y fin de fase, algunos de ellos ocupando un porcentaje abrumador de la pantalla. Hoy día se pueden disfrutar juegos de este mismo género, actuales, que pueden mover entornos gráficos muy complejos pero hay que entender la magnitud del proyecto Thunder Force IV con un ejemplo sencillo: la rom del juego ocupa, aproximadamente unos 715 kb, es decir, menos de 1 Mb. Si descargáis esta rom en vuestros ordenadores actuales el proceso no duraría más que una fracción de segundo. Imaginad condensar en este espacio diez fases enormes con varias alturas, decenas de enemigos diferentes, jefes finales que ocupan toda la pantalla, rutinas, planos, disparos, una banda sonora amplísima y llena de calidad, etc. Parece algo increíble a día de hoy, muy difícil de entender.


Eso es algo que siempre me ha maravillado de la generación de 16 bits en general y prácticamente de todos los sistemas hasta la aparición del soporte digital: no se puede incluir más en menos. Las limitaciones de los programadores a la hora de crear les exigía dar lo máximo en un espacio ridículo. Cuando uno se enfrenta hoy día a mastodontes con más de 10 Gb y analiza el resultado final no puede más que preguntarse dónde quedó la capacidad de creación de estos nuevos desarrolladores cuyo único límite es el presupuesto del proyecto.

La jugabilidad del título viene presidida por un control exquisito de la nave que ofrece, con el uso de un botón, modificar la velocidad de la misma entre 4 tipos, para enfrentarse con solvencia a todo tipo de situaciones, siendo las velocidades más recomendables en casi todo el juego las que ponen los motores de la nave entre el 50 y el 75 por ciento de su capacidad. Los otros dos botones del pad de Megadrive se utilizan para disparar y para cambiar de arma -cinco diferentes, cada una con la posibilidad de optimizarla una vez, lo que configura el plantel armamentístico del juego en 10 contundentes armas que habrá que administrar con cabeza para llegar con ellas hasta los jefes finales-.


El desarrollo de las fases nos da la opción, en el comienzo, de elegir el orden de las cuatro primeras, lo que añade una componente estratégica de gran valor al título. Las 6 siguientes tendrán un orden predefinido, y como hecho más reseñable, a partir de la sexta fase la nave recibe una transformación -casi puramente estética- que le acompañará hasta la pantalla final del título, que no se dejará ver sin un enorme sufrimiento precedente. Fases con varias pantallas en altura, otras con efectos de niebla, algunas con las clásicas barreras, huídas a velocidad de vértigo, en definitiva, lo habitual en títulos de este tipo, logrando un conjunto amplio, variado y muy exigente.


En el apartado negativo, lo único reseñable es la aparición de algunas ralentizaciones, muy marcadas en algunos momentos, pero inevitables debido al gran número de sprites simultáneos en pantalla. Este elemento se convierte, curiosamente, en parte de la jugabilidad, ya que sirve para superar con mayor facilidad situaciones de extrema concentración de enemigos y proyectiles.

Hoy día, además de en el sistema original -cuya versión es fácil de encontrar completa en el mercado de segunda mano por no más de 20 euros- y a través de emulación, se puede disfrutar de esta joya en su versión de Saturn incluída en el pack Thunder Force Gold Pack 2 -idéntica al original pero sin ralentizaciones-. Un juego de culto del que parece haberse olvidado reseñar -incomprensiblemente- el señor Tony Mott en su libro 1001 videojuegos a los que hay que jugar antes de morir, y del que aquí, y para estrenar los artículos de este nuevo blog, doy cumplido homenaje.


Clásico de culto, ejemplo de una generación plagada de joyas, recomendable para cualquier amante de los videojuegos en general y para los apasionados de los shotters en particular. Diversión, desafío y espectacularidad garantizadas.

22 comentarios:

Adol3 dijo...

Puede que el mejor shmup de MD, eso seguro.

Recuero las primeras imágenes del juego en un VHS de eso que regalaban en la hobby o superjuegos, y me caí de culo, al igual que el Streets Of Rage II, que salía en el mismo vídeo.

8 megabits, menos de un megabyte... para flipar.

Mi amor por Technosoft es inconmensurable.

Álvaro Nevado "Holdy" dijo...

Yo me había comprado la Megadrive un par de meses antes de la salida de Thunder Force IV. Cuando ví las primeras pantallas estáticas del juego no podía creer lo que estaba viendo. Me había comprado una máquina que superaba a las recreativas del barrio.

Inolvidable, vaya.

Jose Zanni dijo...

El juego tiene una pinta IMPRESIONANTE

Álvaro Nevado "Holdy" dijo...

Amigo Jose, no puede perdérselo por nada del mundo!

Adol3 dijo...

Yo la compré por el 91 creo, tenía la master system y dudaba entre la MD o un game gear ( en serio ).

Unas fotos del Last Battle me conveniceron de ir a por la 16 bit ( otra vez en serio ). :DDDDDD

Adol3 dijo...

El TF IV me gusta tanto que me teniendo el PAL, me pillé Lightening Force, la versión USA!

No descarto pillar la japa. xD

Álvaro Nevado "Holdy" dijo...

Curiosamente el vídeo que he puesto en el artículo es un longplay de la versión USA. Cualquiera de ellas merece estar en la colección de todo buen gamer.

Tiex dijo...

Voy a confesar que no he dedicado el tiempo que merece a este juego, mas allá de partidas esporádicas con el emulador. Y eso que se de buena tinta, que es un JUEGAZO.

Creo que voy a ponerle remedio y lo añado a mi lista de futuras retro compras :D

Álvaro Nevado "Holdy" dijo...

Compra que disfrutarás de lo lindo, Rafa, ya me contarás, ya.

Old School Generation dijo...

Me quito el sombrero ante tu entrada.
Es un juego mítico donde los haya!
Pedazo de consola que era - es! - Mega Drive.
Junto a Dreamcast, mi favorita, seguida muy de cerca por Super Nintendo.
En materia de RPG's la máquina de Nintendo se llevó el gato al agua, eso si.

Álvaro Nevado "Holdy" dijo...

Gracias por tus palabras, amigo Jose Andrés. A mí el catálogo de Super Nintendo también me parece excelso, de hecho tendrá importante representación en estas páginas.

En el tema de rpg's, la Megadrive también tuvo títulos enormes aunque con menos nombre. Valgan como ejemplo Soleil, The Story of Thor, Landstalker, Light Crusader, Phantasy Star IV, Shining Force II...

Roy Ramker dijo...

Toda una declaración de intereses empezar con el gran Thunder Force IV de Technosoft, uno de esos títulos que ponían verdes de envidia a los que teníamos una SNES.

No sabía que ocupaba tan poco espacio, no entiendo como pudieron comprimirlo todo en menos de un 1 MB con el espectacular apartado técnico y sonoro que tiene, sin duda estamos hablando de un juegazo y una maravilla de la programación. Y ahora Konami se queja que MGS4 tiene recortes porque porque no cabía todo en un BluRay :D

Álvaro Nevado "Holdy" dijo...

Esa es la clave. No hay que obviar que los sistemas de 16 bits desarrollaban un tipo de software que exigía muchos menos medios que los sistemas actuales. Pero aparte de eso -hoy día una puñetera fotografía puede llegar a pesar mas de 10 MB-, siempre he considerado que la limitación en cualquier aspecto de la vida aumenta proporcionalmente la capacidad de creación de cualquier artista y eso es algo que se plasma muy claramente en las generaciones de 8 ó 16 bits.

Esto, unido a la nostalgia, al recuerdo de una época irrepetible, ha hecho que le dedique todo un blog a la que para mí es la mejor generación de videojuegos de la Historia.

Por cierto, gracias por darte cuenta del detalle de mi primer análisis en el blog. Efectivamente era una declaración de intenciones. Si aún no has probado el juego de Technosoft no puedo más que recomendártelo encarecidamente.

Jose Zanni dijo...

Listo, me he conseguido un emulador de Genesis y la ROM de este juego!

iVAN dijo...

de mis favoritos, este me la pone morcillona...

molsupo dijo...

Aunque no lo tenga, estoy enamorado de este juego, es taaaan espectacular que parecía una máquina superior a la mega (incluso una Neogeo)

Eso sí, como soy muy malo con estos juegos, aún dándole bastante caña en su época, no conseguí pasar de la 7ª u 8ª fase cuando estaba en forma (ahora no paso las 4 primeras, jaja!), aunque el 3 sí que me lo acabé.

Además de los gráficos, tiene algunas músicas colosales, la de la 7 ª fase, con efectos de guitarras eléctricas, es de mis preferidas de todos los juegos de Mega.

Un saludo!

Álvaro Nevado "Holdy" dijo...

@molsupo: Efectivamente, amigo, Thunder Force IV es una de las mayores joyas de los videojuegos de todos los tiempos. Es un clásico atemporal que ha envejecido espectacularmente y, a día de hoy, este cartucho de apenas 8 megas sigue siendo mi shooter favorito. Por cierto, te refresco un truquito que te vendrá muy bien: cuando salga el logotipo de Sega deja pulsado A y Start y te saldrá un menú de opciones oculto. En este menu puedes cambiar varios parámetros pero si dejas las vidas a cero -el marcador Stock Ship-, pasarás realmente a tener 99 vidas por cada continue y, por tanto, dejarás de tener cualquier tipo de excusa para pasarte el juego ;)

Un saludazo y que lo disfrutes!

molsupo dijo...

Muchas gracias por el truco, hombre... lo guardaré como oro en paño para el día que me vuelva a poner con el TFIV!

Aunque como no tengas otro de invulnerabilidad, creo que seguiré teniendo excusa (= paquetón!) jaja!

Un saludo!

Álvaro Nevado "Holdy" dijo...

De nada! No tardes en volver a darle a la joya de Technosoft que es canela fina.

molsupo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
molsupo dijo...

Buenas!

^Por fin me he pasado el Thunder Force IV, yuhu!!! Por supuesto, en nivek fácil y gracias al truco...y necesitando continuar una vez (calculo que unas 127 naves "sacrificadas" en el intento)

Pero aún así, ha sido una experiencia genial pasar de la octava fase tantos años después y ver los últimos jefes...tremendo!!

Un saludo!

Álvaro Nevado "Holdy" dijo...

Me alegro muchísimo, amigo molsupo, que hayas podido disfrutar de esta joya en toda su extensión tanto tiempo después. Un abrazo crack!